El punto de vista de Ernesto.
Los altos mandos de la manada (Hugo, mi gamma, los subordinados y yo) nos habíamos inquietado porque el escándalo seguía extendiéndose y empeorando hasta el punto de que ya no se podía contener.
'¿Ya encontraron a Amelia?', hice un enlace mental con mi beta y todos mis subordinados.
Habían pasado unos días y seguía sin haber noticias sobre su paradero.
'Lo lamento, alfa, no hemos podido localizarla', contestaron mis subordinados, y Hugo repitió sus palabras.
'¡Todos son unos incompetentes! ¿Cómo es posible que no hayan encontrado a una mujer como ella?', estaba enfadado. Amelia era solo una huérfana. ¿Tan difícil era encontrarla?
'Lo siento,...