••• Punto de vista de Amelia •••
"Mira que hermosa es", papá intentó dejar de llorar y sonrió pero no pudo. "Ella se parece a ti."
"Ella es perfecta", mamá me besó y sollozó. "Ella es la niña más perfecta del mundo y es nuestra hija, Diego".
"Lo es", asintió papá, y su cuerpo se sacudió aún más fuerte, incapaz de contener su tristeza.
“Amelia…” Mamá dijo mi nombre suavemente con amor maternal. "Alia... lamento no poder verte crecer hasta convertirte en la loba más fuerte y hacernos sentir orgullosos físicamente, pero siempre estaré contigo".
Me dio otro beso a mi bebé y su respiración se volvió más débil.
“Diego…”...