Desde el punto de vista de Amelia
Me convertí en el centro de atención de la reunión gracias a Lola, pues el vestido que había elegido para mí y el maquillaje eran perfectos.
Algunos me elogiaban, mientras que otros me veían de forma extraña y chismeaban detrás de nosotras.
Pero, gracias a nuestro oído de lobo, podíamos escuchar lo que estaban diciendo, aunque estuvieran susurrando.
"¿No es ella la ex-Luna de Ernesto?", se escuchó a una mujer preguntar a sus amigas.
“No sé cómo no le avergüenza venir a una reunión tan importante como ésta”, dijo otra mujer.
“¿No saben que es la heredera de la Manada Plenilunio? ¡Ella es...