••• Punto de vista de Ernesto •••
Estaba molesto. Llevaba una semana en la Manada Plenilunio, pero no había sido capaz de acercarme a Amelia. Además, sus visitas eran cada vez más esporádicas, a pesar de que yo fingía estar débil y herido.
Por otra parte, mis heridas casi habían sanado por completo y quedarme en la enfermería me aburría enormemente. Para despejarme un rato, decidí que exploraría la manada, una de las excusas que le dije a mi ex esposa para que me permitiera quedarme.
No pude expresar lo estupefacto que quedé por lo que vi.
Lo primero que me sorprendió fue la convivencia al interior de la manada....