―¡Je, je, je! Hay amiga, cuidado con Piero. A mí me parece, que él es muy amable, atento y no es tan mayor, está en su plena madurez ―afirmó Maddie, contenta de lo que está experimentando su amiga.
―¡Pero, ya estoy madura y pasadita de años! ―confesó Sabrina― Para estar dando esos espectáculos, eso se lo dejamos, a nuestros hijos, que son jóvenes, pasionales y se aman mucho ―confirmó ella, con una sonrisa siendo exigente consigo misma.
―¡Por Dios, Sabrina! Para el amor no hay edad. Cuando te llega, lo aceptas, lo disfrutas y lo vives, si es que la persona te gusta, si no lo rechazas sencillamente ―alegó esta....