Elian, preocupado por la desaparición de Sabrina, bajó y habló primero con el conserje y después con el vigilante. Este, le informó que no le había visto desde el día anterior, cuando salió con un pastel de chocolate en las manos.
En cuanto al vigilante, este le vio bajarse en la noche anterior de un taxi sola. Sin embargo, un señor que llegó detrás de ella, en una camioneta, le habló, la abrazó y ella se fue con él. Elian, ante esto, volvió a llamar al custodio, quien por fin, contestó el teléfono.
―¿Por qué no me respondes, las llamadas? ―preguntó enojado y preocupado Elian, caminando hacia el ascensor, para...