En la Constructora
Por su parte, Christopher tomó de nuevo su celular y marcó el número de Amber. No obstante, la llamada caía directamente a la contestadora. Él, dándose por vencido salió camino a su Penthouse, deseaba sentir de nuevo su aroma, su fragancia, la cual quedó impregnada en sus sabanas como en su almohada.
Estando en el apartamento, Christopher fue directo a darse una ducha, cuando escuchó el repique de su celular.
¡Ring, ring! ¡Ring, ring!
Él, salió hacia su habitación para tomarlo, creyendo que era Amber, pero al ver en el identificador el nombre de Glenys lo dejó repicar hasta que se terminara la llamada.
Ahora, es cuando...