Entretanto en Italia, específicamente en Venecia
Christopher y Amber al llegar a la Basílica de San Marcos, uno de los sitios más emblemáticos de la Ciudad, se asombraron de la visión de su fachada. Él, como arquitecto, apreció los mosaicos, relieves del pórtico, las enormes cúpulas, sobre todo las de Alejandría y la Ascensión.
Después, subieron al museo adyacente a la terraza de la fachada de la Basílica y desde ahí observaron el interior, era una vista espectacular.
―¡Mi amor, qué belleza! Es que ni siquiera me imaginaba que algún día mis ojos, pudieran contemplar tanta belleza ¿Crees que será posible, que algún día mi madre pueda ver esto? ―preguntó...