―¡Mi amor! ―exclamó asombrada, Amber― ¿Estaban vinculados con el narcotráfico? ―interrogó ella, anonadada, pues nunca imaginó que Dylan estuviera enredado en esas mafias de la droga, aunque ahora lo creía capaz de cualquier cosa.
―¡Si mi amor, así parece! ―declaró él― Me alegro que los hayan descubierto para que de una vez por todas paguen sus delitos ―aseveró este, acercándose a ella por detrás, con todo un plan de seducción para esa noche, puesto que esta era la mejor forma de celebrarlo, amándola.
―Mi vida, aún no he amamantado al bebé y después que comencemos, tú no tienes cuando parar ―confirmó ella, apoderándose de la boca de él y mordiéndole,...