Cumpliéndose seis meses de la muerte de Don Ozzi Morillo, Maddie en el cementerio, al lado de su nuera y su hijo, colocó en su tumba un enorme ramo de flores y encendió un cirio, como lo ha venido haciendo, cada mes desde su partida.
Ella, durante estos meses se enfocó en sus dos nietos Arantza y Christopher, los amores más grandes. Su hijo le invitó para hacer un largo paseo por Europa y algunos países de Asia, para celebrar las fechas navideñas fuera de Santiago de León.
Maddie estaba de pie, frente a la tumba de su amado Ozzi, para que él le ayudara a decidir si se va...