—Lita, regresa. Mamá no necesita que le dones el hígado, solo tiene miedo de que le queden pocos días y quiere verte una vez más.
—Hermana, vuelve. Todo ha sido culpa mía. Si necesitas golpearme o insultarme, no tendré quejas, solo vuelve. Papá, mamá y yo te extrañamos mucho.
—Lita, regresa, por favor. Sé que he sido injusta contigo, pero te prometo que aprenderé a tratarte mejor.
—Lita, mamá y papá te necesitan.
—Lita, si vuelves, Pepa y yo cancelaremos la boda.
Aquellos que me insultaron en el hospital, ahora, ante las cámaras, se transforman en los familiares amorosos que siempre soñé tener. Estos supuestos seres queridos, que imploran mi...