Isabella se encontraba en un estado de shock mientras luchaba por contener sus lágrimas. La noticia que había escuchado era simplemente inimaginable. La mansión Lombardi había sido atacada brutalmente, y varias vidas se habían perdido en el proceso. La imagen de la mansión envuelta en llamas se grabó en su mente, una escena de destrucción y caos que no podía creer.
La sensación de impotencia que la invadió era abrumadora. Saber que todavía estaban buscando los cuerpos de las personas desaparecidas solo aumentaba su angustia. Isabella temblaba al pensar en Gael, su amado hermano, en medio de todo ese peligro. No podía evitar sentirse paralizada por el miedo y la...