La reunión familiar estaba llena de risas, abrazos y charlas animadas. Gael se sentía emocionado y agradecido por tener a todas las personas que amaba en un mismo lugar. Aunque sabía que cada uno tenía sus propias vidas y responsabilidades, momentos como estos eran realmente especiales.
Gael miró a su prometida, Ximena, quien estaba conversando animadamente con su hermana Irís. Verlas interactuar y llevarse bien le llenaba de felicidad, sabiendo que ambas eran importantes en su vida. También notó cómo su madre y la madre de Ximena estaban compartiendo anécdotas y risas, creando un ambiente cálido y acogedor.
Por otro lado, observó a su mejor amigo Barto, quien estaba charlando...