La expresión de Giada reflejaba una felicidad incontenible, pues finalmente poseía las pruebas contundentes en contra de su tío. En los últimos meses, se dedicó incansablemente a recabar evidencia, meticulosamente recolectando cada pieza del rompecabezas que confirmara sus sospechas. Entre las pruebas, destacaba una grabación crucial de Ian Romanov, un testimonio que reforzaba su posición de manera irrefutable.
—No puede ser verdad —.Expresa uno de los miembros
—Lo han escuchado de los labios de Ian y tienen mi palabra yo ví cuando Pietro asesino a mi madre y cuando acabo con la vida de mi tío Lorenzo
La mayoría acepta la palabra de Gia sin cuestionarla, confiando en sus pruebas...