Mijail apenas aterrizó, se dirigió con determinación hacia la mansión de Aurora. Guiado por Gael, ascendió a la habitación donde encontró a los dos pequeños bebés. Sin embargo, al observar detenidamente, se percató de la ausencia de Ana. Aunque notó esta omisión, no le dio demasiada importancia, ya que Gael afirmó que la niña estaba paseando con Aurora. La situación, aparentemente normal, ocultaba un velo de incertidumbre que empezaba a teñir la atmósfera con un toque de misterio.
Él se encargó de cargar a Alexei, y el pequeño, de inmediato, comenzó a jugar con su cabello. La escena revela una conexión inmediata.
Mentras el suave tacto de los pequeños dedos...