Isabella ha experimentado una notable mejoría en el último mes después de su llamada con Gael, pero su corazón sigue cargado de tristeza. A su lado, Mijaíl se ha convertido en una presencia constante, descuidando sus responsabilidades para pasar la mayor cantidad de tiempo posible junto a ella. Su preocupación y cuidado son palpables en cada gesto y palabra.
En este momento, Isabella se encuentra en su habitación, rodeada de cariño. Está sentada en el suelo, jugando con Bossi. La sonrisa en el rostro de Isabella mientras interactúa con Bossi y un gato que también le regalaron es un destello de paz en medio de su tormento emocional.
A pesar...