Isabella está sentada encima de Mijaíl dentro de un avión que se dirige a Italia. Dimitri no está presente en ese momento, ya que se quedó atrás para ocuparse de algunos asuntos.
Ekaterina, por su parte, está dormida en la cabina del avión.
— Antes de aterrizar, quiero hablar contigo, ángel. Tendrás cuatro escoltas, no te separes de ellos, y recuerda que en Italia tengo tanto amigos como enemigos. No confíes en nadie.
Ella asiente. —Lo sé, amor.
—No, no lo sabes, eres demasiado confiada, y eso es mi punto débil; mis enemigos lo saben.
— ¿Yo te hago débil?
—Demasiado.
Ella centra su mirada en Mijaíl y deposita un...