Juliana, sumida en el horror desde hace semanas, se encontraba en un lugar desolador, rodeada de mujeres vendidas a repugnantes hombres que las visitaban para maltratarlas. A pesar de haber evitado ser lastimada, el miedo la consumía. Anhelaba intensamente a su padre, a su prima Iris y a quienes conformaban su círculo cercano, extrañando la seguridad que solían brindarle.
Hace apenas una semana, la felicidad de se había desvaneció abruptamente. Desde estar tranquilamente en la escuela, decidió regresar a casa, pero unos hombres la interceptaron y la subieron a una camioneta. Obligada a llamar a su papá, le comunicaron que estaba secuestrada, amenazando con matarla si él no accedía a...