Meses después...
Tengo la carta en mis manos, atónita. Veo el sobre pasando del papel a Lebrun que me ha traído eso de parte de Silvain. He tenido la intención de hacerla pedazos al momento que me la dio, sin pronunciar el nombre del remitente, escuchar de parte de quién viene después de mis intentos por borrarlo, impidió volverlo trizas.
—¿Por qué? —me dejo caer en el sofá, cubro mi rostro, inmersa en la intranquilidad que eso acarrea —. ¿Por qué me da esto, Gaspard?
Claramente vacilante, se ubica a mi lado y acaricia mi hombro.
—Su abogado me lo dio por instrucción de Silvain, para que te la hiciera...