Fragmentos de mí, saben que tiene la razón, que debo progresar, pero es veloz, pasajera la comprensión, y ya vuelvo a quedarme atrapada en los peñascos. El futuro es incierto, augura turbulencias, la calma se ha ido, queda en su lugar la decisión de tirarme en un clavado mortal. Vuelo en la inestabilidad, soñando con la caída, ya mis alas rechazan el peso de la realidad.
—No estoy segura.
—¿Has hablado con tu jefe? Me preocupa que pierdas el empleo, Aryanna.
—Me ha estado llamando un número desconocido, pero no contesté. Creo que es él, no me interesa.
—No es la manera de hacer las cosas, debes decirle, justificar la...