Aunque tengo que darle crédito, tuvo agallas al venir aquí, creando conmoción y rumores como si no le importara nada, cuando en realidad no quería tener nada que ver conmigo. ¿Cuál es el problema de este tipo, de todos modos? ¿Es todo esto un juego enfermo para él?
—Me prometiste que te mantendrías alejado de mí, Humberto. Anoche.—Crucé los brazos bajo el pecho, lista para enfrentarlo de una vez por todas. Apreté los dientes por la frustración.
¡Voy a necesitar muchas respiraciones profundas si voy a hablar con él ahora!
Se encogió de hombros y metió las manos en sus jeans azules. —No pude mantenerme alejado.—¡Puedo oler las tonterías desde...