Él me estaba invitando a otra cita y ya sabía cuál iba a ser mi respuesta. Realmente me encantaría tener una segunda cita con él. Disfruté mucho el tiempo que pasé con él y no me vendría mal repetir una noche así.
—Yo, eh, planeo tomarme las cosas en serio contigo.
¿Perdón? ¿Tomarse las cosas en serio conmigo? ¿Quién dice eso?
Esto era definitivamente más de lo que estaba preparada para manejar y todo en mí, en ese momento, quería protegerme, proteger mis propios sentimientos. Las señales de advertencia empezaron a sonar en mi cabeza y lo único de lo que estaba segura era que no quería volver a sufrir....