Punto de vista de Elías
—¿Qué carajos te pasa? —grité. —¿Por qué demonios no puedes dejarme en paz?
Tanto Iker como Lila seguían luchando por respirar. No tenía idea de qué estaba haciéndoles. Sabía que la magia estaba involucrada; podía sentirla fluir desde ellos. Traté de contrarrestar su magia, pero era demasiado fuerte.
—No son ellos lo que quieres; ¡soy yo! —grité. —¡Déjalos ir! ¡Detén lo que sea que estés haciendo y tómame a mí en su lugar!
—E... No... —tosió Iker.
Ella movió su mano, y tanto Lila como Iker respiraron profundamente, llenando sus pulmones con todo el aire que podían reunir. Me giré hacia Iker y exhalé aliviado....