Punto de vista de Lila
—Ven conmigo—dijo Alarico, poniéndose de pie.
Me levanté y lo seguí hasta la puerta del balcón. La abrió y me hizo un gesto para que saliera con él. Avancé, respirando profundamente en cuanto estuve afuera. Suspire contenta al sentir los diferentes aromas de la naturaleza invadir mis sentidos.
Estoy tan agradecida de que el rey no viva en medio de una ciudad. No sé cómo habría soportado vivir en la ciudad, ni cómo Lola lo habría hecho.
Él estaba mirando hacia el bosque. Estaba nervioso, su cuerpo completamente tenso. Podía ver sus músculos de la espalda tensarse mientras tomaba respiraciones profundas, que soltaba de manera...