Maskyn le observa sus labios esperando una respuesta favorable por parte de ella.
— Ya sabes mi petición —dijo ella agitada y ya con frío.
— ¡Maldición, Johana! Deja eso a un lado. Puede pasar después. Ahora solo quería acción —dijo Charles mirándola a los ojos.
Ella lo vuelve a besar y eso lo tiene a él en la cuerda floja. Quiere estar ya adentro de ella.
Johana deja de besarlo, pero luego Maskyn es el que toma posesión de sus labios y baja a su cuello, como una bestia, mientras ella se sostiene de Maskyn. Él rompe en dos la bata de ella, dejando a flote sus pechos.
Maskyn...