— ¡Nana! — dijo Dulce sonriente y luego bostezando, se ve súper tierna.
— ¿Qué cosita más linda de la Nana? Te voy a asear, mi amor, para ponerte hermosa y desayunar lo que te hice con mucho cariño.
— ¿Panqueques, Nana?
— Sí, con mucha miel — dijo Johana, y Dulce María la abraza.
A Emma le llena su corazón ver que su hija quiere mucho a su Nana y más que el amor que Johana le da a su hija.
— Joha, querida, voy a la clínica a ver a los gemelos.
— Descuide, señora Emma, vaya tranquila — responde Johana.
— ¿No saludas al tío Maskyn? —...