Sebastián hace silencio y sigue a Johana
Llegan a la cafetería de la clínica
Johana suspira
—¿Tú silencio me mata Johana?— habla el preocupado
—Sebastián tu comportamiento no me gusta para nada, y mucho menos crear un ambiente pesado con mis hijos y su familia
—pero amor ya te pedí perdón, ese día me salí de control, yo quería a tus hijos y me llené de angustia por lo que había pasado, y sé que estuvo mal— de apresura a decir Sebastián sin dejar de mirar a Johana
—Sebas, sinceramente no puedo
—no puedes ¿qué?— pregunta él tratado de ser paciente
Ella mira el anillo y Sebastián se desespera, ya...