Al día siguiente fue la llegada de Matt, Drew, Suseth y la pequeña Vanessa. Los niños corrían de un lado a otro y llenaban a Nael de regalos y felicitaciones por su cumpleaños, mientras que el pequeño Príncipe, con una linda sonrisa agradecía los detalles.
-¿Cómo andan las cosas en Norusakistan?- le preguntó a sus hermanas.
-Muy bien- dijo Ivette, con una enorme sonrisa.
-Mejor que nunca- aseguró Isabella, hemos entrado en un perfecto periodo de paz, los bárbaros dimitieron casi en su totalidad, nos unificamos como lo que somos; un solo pueblo. Ahora no tienen necesidad de esconderse en el desierto, trabajan honradamente, tienen mujeres sin necesidad de robarlas...