El fin de semana había pasado rápido y con él la ansiedad y la angustia se hacía cada vez más grande, pero Alina sentía que ya era hora de enfrentar sus fantasmas para demostrarse a sí misma si en verdad, Marco se había convertido en cenizas en su vida.
El no llevar a su hija al desfile está vez al desfile no era algo que estaba en discusión y aunque Michelle le reprochaba el único momento en el que podía disfrutar con ella, aunque sea para verla prepararse para la pasarela, ahora sentía que para su madre no era más que un estorbo y por eso la dejaba con Lara....