Caminaba desorientado por los pasillos de un lugar que desconocía, que jamás había estado mientras escuchaba a lo lejos gritos y risas que pudo interpretar muy bien. Comenzó a desesperarse, él sabía de quién se trataba, se había dado cuenta a quienes pertenecían y la desesperación comenzó a ahogarlo en vida. Corría de un lado para el otro sin encontrarlos y aunque el llanto se escuchaba cada vez más cerca el abrir las puertas no lo llevaban a ningún lado, era como un laberinto del cual no podía encontrar una salida, y el llanto ya se estaba apoderando de él.
De repente todo a su alrededor se transformó y se...