- ¿y tú qué le has respondido? – quiere saber Alina contagiada del entusiasmo de Lara.
Horas antes.
No podían dejar de abrazarse. ¿Hace cuánto no se encontraban en ese gesto? ¿Hace cuánto no sentían en una caricia? ¿Hace cuánto ella no reaccionaba ante la melodía de su voz? Thomas era todo lo que había soñado en un hombre y su mayor deseo era poder formar una familia con él. Deseo que Matteo arruinó y que ni su muerte podrá aliviar su pena hasta el día de su último suspiro de vida.
- Necesito tu amor… solo quiero tu amor… que me abraces está noche… que me des tu corazón...