Eva
—Iván Reyes, ¿te gustaría trabajar conmigo en este proyecto de decoración, como siempre me has ayudado? —Sé que las últimas palabras de la frase lo van a convencer.
—Bueno, ya que lo pides, me encantaría. —Suprimo la risa.
—Voy a recogerte. Mándame tu ubicación. —Cierro la llamada y le envío el lugar. También le pregunto a Yasmine si hay alguna novedad.
—¿Compraste cosas? —Iván pregunta cuando nos detenemos en un semáforo en rojo.
—No. Hoy hice una encuesta.
—¿Alguna idea que quieras discutir conmigo?
—Quiero pintar la habitación de un bonito color durazno. Y colgar adornos y piezas que sean diferentes a los que están en la oficina. Eso...