Eva
Puedo hacerlo.
Bueno, eso es una exageración.
Finalmente puedo pensar en evolucionar mi empresa de impresión de invitaciones de boda a una empresa de planificación de bodas.
Con el flujo de los últimos pedidos, he estado ahorrando la mayoría de los ingresos y enfocándome en hacer todo el estudio posible.
Se lo debo a Héctor. Su contrato salvó a mi —gigante de— empresa. Espero que no estemos condenados como Jack y Rose.
Debido a la cláusula de reparto de ingresos, estoy ganando más, y parece injusto, pero no puedo hacer nada al respecto. Héctor es como una roca. No se mueve hasta que quiere.
Emilio y yo estamos en...