Eva
Haciéndome un gesto con la cabeza, sale furioso de la oficina, dejando a todos mirando su espalda.
Yasmine hace un gesto a todos para que me den espacio a Héctor y a mí, pero no tengo ganas de hablar con nadie.
Emilio me observa por un minuto y luego se acerca lentamente. Lo cargo en mis brazos y me encamino hacia mi oficina.
Cierro la puerta y me recuesto en el sofá con mi perro en los brazos. Él está quieto e inmóvil, mientras le acaricio su pelaje dorado.
Cuando miro hacia afuera después de una hora o dos, veo que el sol está comenzando a ponerse. El cielo...