Eva
—Puedes verlo. Está en la habitación siete. —Iris, la enfermera, dice con una sonrisa amable.
—Gracias. —Con la espalda recta, camino por el pasillo y abro la puerta. La habitación se extiende en un pequeño espacio pintado de color verde pastel, con muebles marrones.
—Hola. —La voz masculina captura toda mi atención.
—Hola. Soy Eva. —Le hago un gesto con la mano y le sonrío ampliamente, esperando que eso lo haga sentirse cómodo.
—Eva. Qué nombre tan suave. Soy Oscar Melgren. —La suavidad con la que habla derrite mi corazón como helado.
El hombre frente a mí es mi padre. Pero ahora es un extraño.
—Oscar, diría que tienes...