Blair, Lobentia, Canadá
El momento que Blair y Neal habían estado esperando, al fin, había llegado. Ellos estaban viendo desde lejos la boda que se llevaba a cabo ese día, la de Ivy y Cameron y estaban felices porque su malvado plan estaba por salirles según lo planeado, Blair había cometido una fechoría mayor al envenenar buena parte de las bebidas que se iban a servir esa noche en la boda y Neal, sabía que su venganza sería llevada a cabo esa noche.
–Blair, hoy es nuestra noche – Dijo Neal – Hoy, por fin, podremos llevar a cabo nuestra venganza. Esa mujer morirá en mis manos como debió ser...