Drake, Lobentia, Canadá
La noche previa a la boda de mi cuñado Cameron con Ivy, me fue casi imposible de conciliar el sueño. Tenía la inquietud que a pesar de no haber encontrado nada fuera de lugar en el recorrido con Connor, yo sabía muy en el fondo de mí, que algo maligno estaba rondando mi territorio y eso no me gustaba nada de nada. Piper, mi esposa también estaba preocupada y lo noté por la conexión que nos unía a ambos.
–Drake, sé que no debería contarte, pero me preocupan mucho los heridos del territorio – Manifestó – Están muy lastimados y sé que alguien les ha hecho mucho...