Días después.
Mansión del padre difunto de Daniel García.
Anna estaba mejor desde la operación, Carolina estaba a su lado acomodando el carrito de la comida, le acercó la avena y la fruta picada.
—No te hubieras molestado—Anna comentó en un tono bajo, Carolina sonrió.
—¿Cómo crees que me voy a molestar? Eres mi madre, además, quiero hacerlo.
Anna la miró detenidamente, tenía su cabello recogido, hace mucho no la había visto así, sus mejillas tenían un colorete rosa, no tenía maquillaje, se veía más hermosa de lo que ya era. Carolina se acercó para ayudarle
a acomodar la almohada en su espalda, aun necesitaba sanar, así que aplicaba el...