Narradora: Candace.
Ser Luna no era tan sencillo como pensé en un principio. Para que no descubrieran mi identidad, tuve que tratar con amabilidad a la gente que odiaba e interactuar con esos bribones que solo adoraban a Caliana. No obstante, cualquier sacrificio valía la pena si eso implicaba estar con Edward.
Merabi entró a mi oficina para entregarme el presupuesto del mes, a lo que suspiré con fastidio. Menos mal que logré replicar la firma de Caliana, que por cierto, me tomó un mes entero para perfeccionarla. Aprobé los documentos y firmé los cheques dirigidos a los diferentes departamentos.
Quedé exhausta luego de terminar todo el trabajo. Edward no...