Diego se había quedado en el lugar, mientras la ambulancia lo atendía y la policía le hacía algunas preguntas.
—¿Puede decirnos lo que sucedió? —pregunta el oficial.
—Estaba con mi prometida y llegó su ex novio, que es violento. Me golpeó y a ella también, luego se la llevó —responde dando una verdad a medias.
—Pero algunos testigos afirman que antes de que llegara el sospechoso, usted la estaba obligando a darle un beso y que presuntamente el señor se interpuso para defenderla. Dígame, ¿a quién le debo creer?
La respuesta del oficial le hizo poner furioso, y es que no podía creer cómo no tomaban consciencia de lo ocurrido...