Jamás me hubiera imaginado compartirme con dos hombres, en una misma noche y al mismo tiempo. Yo no sé si era por el efecto del alcohol o por el placer de saber que dos masculinos gozan y disfrutan mi cuerpo.
Había manos por todos lados tocándome, las que no podía determinar de quién era si de Facu o Germán. Afuera relampagueaba y la luz se había ido, dónde mirara se veía y se sentía alguna parte del cuerpo de alguien al mismo tiempo que me poseían de una manera que jamás imaginé que pudiera sentir.
Me besaban con una desesperación mientras varias manos apretaban y pellizcaba mis pechos, apretaban y...