Y aquí estaba, entrada en la sala de profesores esperando a que Diego ingresara a darme “mis clases particulares” y ¿Qué creen? No estaba sola.
- ¿Y vos quién dos? – le digo a la morocha que aparentemente también lo estaba esperando.
- Vengo a las clases. - ¡Lo sabía! ¿Y ahora como hacía para sacarla del camino porque con ella aquí junto no podía hacer nada?
- ¿Y sobre qué necesitas apoyo? –
La chica me estaba comentando que debía dar un final y que no lograba comprender absolutamente nada, además no tenía la carpeta ni los apuntes completos, por lo que, gracias a mi inteligencia y a qué...