- Buenos días profesor. – veo que ingresa Camila al aula justo antes de comenzar con la clase de Filosofía.
- Que desea. – lo digo ignorandola, como si apenas me hubiera dado cuenta de su presencia. Ella solo me mira sin entender el por qué de mi actitud.
- Eh, si. Quiero decirle que necesito su ayuda para preparar un final. – suelta y yo siento que voy a explotar.
Hacia menos de 24 horas me había prometido evitar cualquier tipo de acercamiento y si bien yo soy su maestro, me refería a los acercamientos donde podamos estar ella y yo solos. Sabía que su intención era ponerme nervioso...