- Por favor Daiana ya no sé qué más hacer para que me entiendas. – le digo en tono de suplica.
- No, usted no entiende, ahora seremos padres no puede sacarme de su vida. – me de al borde de la locura.
- Mira, lo mejor para los dos va a ser que te deshagas de ese bebé. Sos muy joven con una carrera por delante y yo no puedo poner en riesgo mi reputación. – le digo pero solo consigo que se enfurezca aún más.
- Si a usted no le importo “su reputación” para acostarse con dos de sus almas, a mí tampoco me interesa que el...