Podía jurar que sabía perfectamente que quién tocó la puerta era yo. Allí estaba, parada con esa sonrisa malévola y esa actitud que me hacía dudar de todo lo que había descubierto hasta el momento ¿Cómo era posible que una sola persona pudiera generarte emociones de pavor y de paz al mismo tiempo? ¿Cómo es que lo hace? Al principio dude en ingresar a la casa, dado que se suponía que Nacho vendría a recibirme, pero por lo visto él no está y no sé por qué razón no me había dicho nada. Saber que estamos solas en la casa y sabiendo la enfermedad que pudiera estar padeciendo no me...