-¡Me dejó en ridículo!- me gritaba mientras tomaba con fuerza mis brazos y yo luchaba por zafarme de él.-
No, a todos les encantó el poema. - Para mí suerte (creo) el resultado fue mucho mejor que el que esperé. Si bien con todo esto busque vengarme de Diego, que se sienta humillado, que evidentemente lo hice,no me espere jamás que a laa personas les gustará tanto lo que hice.
- ¡Ese no era el que debía leer!-
- Lo sé, es que a último momento me decidí por ese otro y bueno es evidente que a los presentes les encantó. No entiendo por qué a usted no. - su...