Olivia Damschroder
Oigo un ruido molesto y desagradable, que se logra meter a través de mis oídos sacándome de un profundo sueño. Era la primera vez que despertaba después de la alarma, aun así era temprano, el cuerpo lo sentía renovado y descansado, más quería seguir acostada por lo menos, cubrirme y volver a soñar despierta, pero eso no era posible, el trabajo esperaría por mi durante todo el día, por más que quisiera no lo podía dejar esperando, además no se iba a hacer solo, levanto mi satisfecho cuerpo de la cama y me acerco a la ventana, recorro las cortinas.
Había sido una noche lluviosa, el frio entraba...