Olivia Damschroder
Todos los asuntos de Jillie eran urgentes, desde una ruptura de uña, un pleito con su novio o unos zapatos que le habían encantado y los necesitaba con esa urgencia tan característica en ella, su mundo era toda urgencias, pero así la quería, era mi mejor amiga desde hacía bastante tiempo, me había acostumbrado a todo lo que conllevaba estar en su urgente vida.
‒ A las ocho y media me queda perfecto.
‒ Ahí estaré, te mando besos.
‒ Bye.
‒ Bye.
Estando a unos cuantos pasos del edificio donde se encontraba el bufete, me comienzan a entran los nervios, pienso que es normal, no todos los...