Owen Kewlyn
El tiempo que había contado y calculado para la fecha del nacimiento de mi bebé, tal vez en estos momentos lo tuviera en mis brazos, amándolo y cuidándolo. Era como una daga que se retorcía en mi corazón cada que pensaba en él o ella.
‒ ¿Cuánto tiempo piensas qué debe pasar?
Lo dije casi gritando.
‒ Ya te dije que no tengo idea.
‒ Entonces no pienses como si yo lo supiera, podrían pasar días, meses, años o toda la eternidad.
‒ No actúo como si tú lo supieras, solo quiero que mi hermano vuelva a ser el mismo de antes.
No les podía prometer nada, ni...