Darién al estar completamente calmado se levanta y ayuda a levantar a su madre, todos estaban a la expectativa por si un nuevo episodio de ansiedad se presentaba. Miro a Yahveh fijamente.
— Siento haberte golpeado.
— No te preocupes, se que no lo hiciste con mala intensión. — Darién asiente con su cabeza. — ¿Todavía quieres verla?
Los ojos del guerrero macedonio se iluminan y asiente con su cabeza. Dios lo toma del brazo y lo acerca aun espacio del cielo, al acercarse la pudo ver. El corazón de Darién latió con rapidez, el amor de su vida se encontraba en lo que parecía ser una montaña y estaba...